Cuando No Miraste Atrás
Cuando No Miraste Atrás
Caminé despacio,
no porque no quisiera llegar,
sino porque cada paso
dolía un poco más.
El camino era largo
y tú ibas ligero,
como si el amor
no pesara nunca.
Yo llevaba recuerdos,
miedos antiguos,
y un corazón
que ya no corría
sin romperse.
Te seguí con la mirada
hasta que fuiste sombra.
Esperé una señal,
un gesto,
una pausa mínima.
Pero no miraste atrás.
Y entendí,
no con rabia,
sino con cansancio,
que no todos los que avanzan
saben caminar juntos.
Me quedé donde estaba,
no perdida,
solo detenida.
Aprendiendo que a veces
quedarse
también es una forma
de salvarse.










Comentarios
Publicar un comentario